martes, 24 de agosto de 2010

Las primera canas de Evo Morales

Confieso: Yo fui la “oveja negra de la familia” y mi madre, jalándome las orejas, me decía: “Me estás sacando canas verdes” y después de una buena comida y un beso en la frente, continuaba mí empecinado camino de cantor que me llevó a toda América Latina, Australia, Canadá, Estados Unidos y Europa. Volviendo de Europa conocí a Evo Morales dirigente cocalero que volvía a Bolivia con los ojos encendidos después de conocer a la gente que hoy lo admira y lo adula por el camino recorrido. Después de saludarnos, nos sentamos frente a frente en el transporte manga para entrar al avión rumbo a Sao Paulo o Lima. Esos momentos me permitieron registrar la imagen de un joven medianamente musculoso hecho a golpe de trabajo, con un corte de pelo corto y firme, como recién salido del cuartel. Pasó el tiempo y para mi sorpresa, lo vi en la televisión dando guerra a los neoliberales. Su vertiginosa carrera escasamente comentada por analistas y prensa nacionales, me sorprendió en otros quehaceres hasta que, el 27 de Julio de 2002 me invitó a cantar en Chimoré. Tuve que esperar dos hora bajo al sol para poder subir al escenario y cantar las canciones que personalmente me pedía. Cuando anunció el almuerzo (pescado para todos) otra vez nos sentamos frente a frente para tener la oportunidad de hacer otra observación y registrar la nueva imagen del Evo parlamentario en franca carrera ¿A dónde?
No sabía. En 2005 los supimos y hoy 2010, se a dónde va y lo acompaño porque creo en este proceso que a trancazos y tropezones, finalmente, incluye a los eternamente excluidos: Los campesinos, los mineros, las mujeres, los niños, cuya realidad conozco personalmente cantándoles en estos 42 años. Hoy que debo llamarlo Señor Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, líder de la Revolución Cultural y Democrática, la imagen de Evo ha cambiado. Evo no toma Coca Cola ni come pollo, pero le están saliendo las primeras canas y esas canas se llaman: Margarita Terán, Román Loayza, Filemón Escobar, Santos Ramírez, Lino Villca, Alejandro Almaráz, Felix Patzi, René Joaquino, Fidel Surco, Gustavo Torrico y el NarcoAmauta, pero ya no le quitan el sueño: Rubén Costas, Ernesto Suárez, Mario Cossío ni Leopoldo Fernández. En esa vertiginosa carrera y subido en moderno avión, ya no le interesan: Alex Contreras, Mánfred Reyes Villa, Branco Marincovich, Ana Melena, Jhon Cava ni José Luís Paredes.
A sus ministros les endosa su inquietud por Celestino Condori, Adolfo Chávez, Rafael Quispe y Marcial Fabricano.
Las canas que tengo son tantas como las horas, las semanas, los meses y los años que no he vuelto a hablar con mi amigo Marcelo Quiroga Santa Cruz.



2 comentarios:

Alfonso Gumucio dijo...

Muy bueno querido Lucho. Pueden ser canas o úlceras las que nos salen cuando hemos visto demasiada agua (turbia) correr bajo el puente.

arrienc dijo...

Un comentario con altura. Mas de esto necesita este mundo.

Gracias por tu linda labor y por tu amor a la musica.

Me alegra mucho haber sido parte del equipo que te trajo en el 79 a Washington.