domingo, 12 de diciembre de 2010

México. Noviembre 1980.

Luis Rico

Coco Manto me llamó para decirme que los compatriotas exiliados habían logrado la concesión del Auditorio de la Universidad Autónoma de México para hacer un homenaje a Marcelo Quiroga Santa Cruz y que debía yo venir a México DF para cantar la canción “Cristina”. Desde Jalapa Veracruz al DF viajé 6 horas para llegar a la magnífica Universidad.

En el escenario central de la UNAM, con la mirada serena de sus ojos húmedos, estaba Cristina Quiroga Santa Cruz junto al gigante de la literatura mexicana, autor de Pedro Páramo: Juan Rulfo.

Después de varios discursos y como participación central, el anunciador presenta al autor de El Llano en llamas. El escritor se incorpora y camina hacia el micrófono, busca sus lentes y todos notamos que los ha olvidado. A tiempo de guardar el papel que no podía leer, dice: -Conocí a Marcelo Quiroga Santa Cruz en un encuentro de escritores en Santiago de Chile. Por su conversación y su palabra clara, percibí en él, un talento innato. En esa ocasión, Marcelo Quiroga Santa Cruz me preguntó: -Qué deberíamos hacer los escritores para evitar tantos golpes de estado militares en América Latina- Y yo le respondí, dice el Maestro Juan Rulfo:

“No hay general que resista un cañonazo de 50 mil pesos.” Claro que aquí, en este gobierno de López Portillo, ahora se los dan por millones para mantenerlos tranquilos. El auditorio estalló en aplausos.

Al día siguiente todos los periódicos mostraban en portada el discurso del entrañable Juan Rulfo a quien solo en una semana pudieron abatirlo con declaraciones institucionales, discursos políticos y sesudos análisis mediáticos.

Coincidiendo con Vicente Leñero, otro escritor mexicano, allí conocimos y nunca olvidamos a Juan Rulfo un hombre sencillo en su genialidad, quebradizo en su fortaleza, tímido en su palabra exacta, enorme y frágil como todo ser humano.

Allí canté esta canción que compusimos con Jorge Mansilla Torres-Coco Manto actual embajador de Bolivia en México


Cristina


Guarda la instancia entristecida

Que crece en tu melancolía

Novia de gloria desolada

Y brotemos Cristina al nuevo día.

Verde cristal de tu mirada

Crisol sereno de alegría

Cuida esta rosa de guitarra

Y brotemos Cristina al nuevo día.

“Y mañana el pueblo” Cristina,

Como quisimos, uno y nuevo.

Con la bandera matutina de tu ternura

A sangre y fuego,

Porque, Cristina, para siempre,

Somos tú, eres nosotros.

Lunes 13 de Diciembre de 2010

1 comentario:

Juan Carlos dijo...

Estimado Lucho, mientras en el exterior se le hacen justos homenajes a Marcelo Quiroga, en nuestro país, el 17 de noviembre se selló la impunidad, dando un reconocimiento a las FFAA bolivianas por su bicentenario con el nombre de "Marcelo Quiroga Santa CRuz", esto muestra la talla moral y ética de nuestros diputados,quienes han decidido esta verguenza para la justicia y los derechos humanos.
Cuando no hay principios no sabremos hacia donde iremos.
Creo que es hora de que los trabajdores del arte y la cultura empiecen a desmitstificar este proceso y retomar los principios que siempre nos han movido, la justicia, la libertad y la vigencia plena de los derechos humanos.